Mi nombre es Diana González de Sánchez, nací en Ciudad de México y estudié la licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM y soy Intérprete certificada por la NBCMI con la certificación CMI-Spanish. Nunca he vivido en un país angloparlante por más de 3 meses y vivo mi vida en español, por lo que conozco los retos de la inmersión en el idioma meta.
Desde hace 20 años comencé a hacer traducciones para mis maestros y otros profesores, incluso de otras carreras, lamentablemente nunca me profesionalicé como traductora, así que cuando Google llegó, mi trabajo se acabó, sí, el trabajo que había realizado por 20 años y me había dado sustento, se terminó de un día al otro, por eso entiendo la importancia de profesionalizarse y especializarse, ya que quienes conozco que se profesionalizaron en traducción literaria, por ejemplo, tienen un excelente empleo y una carrera en ascenso.
He impartido clases de español para hablantes de otros idiomas, por lo que entiendo los retos que implica aprender y hablar otro idioma ageno a nuestra lengua materna. He sido intérprete de chuchutage para negocios por 10 años, pero cuando conocí la interpretación médica fue amor a primera vista, supe que querría dedicarme a esto por el resto de mi vida.
No voy a mentir, ha sido un camino con retos muy importantes, el lenguaje, la falta de inmersión en mi idioma meta, el inglés, las dificultades de la terminología médica o la presión, estrés y ansiedad que ciertas sesiones pueden provocar.
Estudiar el curso de 160 horas de Interpretación Médica en MiTio, me dio herramientas importantes, pero también noté que toda la educación estaba sobre mis hombros, porque los institutos estadounidenses, por muy valiosos que sean, no toman en cuenta las diferencias enormes con los servicios médicos hispanos y estadounidenses, así que todo para mí fue como intentar ver en la obscuridad.
Yo no quiero que para ti sea tan duro, no quiero que tú tengas que ir descubriendo todo como si tuvieras que buscar una vela y una cerilla en un cuarto completamente obscuro.
Tampoco quiero que tengas que pagar cursos a precios de EUA cuando tú, igual que yo, ganas en moneda de países hispanos.
Por eso creé este curso, especialmente dedicado para ti colega intérprete, haciendo las comparaciones con nuestra cultura y la cultura estadounidense y sobre todo practicando y respondiéndote de manera cercana todas las preguntas que tengas.
Soy activista de los derechos lingüísticos, mi raigambre indígena se remonta a Cádiz y Cataluña, donde mis abuelas contaban con una cultura de parteras y médicas tradicionales, que les fue arrebatada tras su excilio durante la dictadura de Franco. Sé lo que es que no te enseñen tu idioma materno porque "es una lengua pijama, que solo sirve para estar en casa" decía mi visabuelo. Ahora estoy en el proceso de aprender Mazateco de Ixcatlán, y estudiar una especialización en interpretación indígena cuando logre esta meta, mi compromiso con los pueblos originarios de mi país, México, y de todos los países del mundo es enorme, y no descansaré hasta que en México tengamos una agencia de interpretación indígena que provea el servicio médico que cada infante, mujer y hombre de mi país se merecen, sin importar su idioma y que su idioma no sea una barrera para cuidar de su salud.
Tampoco descansaré hasta que la humanidad eliminemos los prejuicios, entendiendo que todos somos descendientes de indígenas, y entendiendo también que no existe una cultura superior o inferior, que la diversidad es lo que nos hace fuertes como especie y que si tenemos una única oportunidad de sobrevivir a los desastres ecológicos que el colonialismo y la cultura economisista han provocado, esa oportunidad está en los pueblos y culturas de los pueblos indígenas.
Así pues, al comprar nuestro curso, al precio justo y/u obteniendo los artículos promocionales y paquetes con certificación, también estás contribuyendo a lograr una agencia de interpretación indígena, cuya meta además es que cada intérprete gane lo mismo que una enfermera de nivel medio y con horarios dignos y descansos que permitan el correcto desempeño de las y los intérpretes, además de que aseguren su salud mental, emocional y física.